Juego de Colores

¿Qué tan bien distingues los colores? Encuentra el cuadro diferente en cada nivel — ¡cada vez es más sutil!

30 niveles · Dificultad progresiva · ¿Cuál es tu récord?

¿Cómo jugar?

  1. 1 Verás una cuadrícula con cuadros de color
  2. 2 Uno de los cuadros es ligeramente diferente
  3. 3 Toca el cuadro diferente para avanzar
  4. 4 La diferencia se reduce y la cuadrícula crece
O prueba el Test de Agudeza Visual →

Qué mide este juego (y qué no)

Este juego evalúa tu sensibilidad al contraste cromático: la capacidad de detectar una diferencia pequeña de tono entre dos superficies contiguas. En cada ronda hay una cuadrícula de cuadros del mismo color salvo uno, ligeramente distinto, y la diferencia se va reduciendo a medida que aciertas.

Es un buen indicador de lo fina que es tu discriminación de color, pero no es un test de daltonismo. El test de referencia para eso es el de Ishihara, que usa láminas de puntos con números ocultos diseñadas específicamente para revelar las confusiones del eje rojo-verde. Aquí explicamos qué mide realmente el test de Ishihara, los tipos de daltonismo que existen y por qué afecta a 1 de cada 12 hombres.

Por qué una pantalla no puede diagnosticar

Ningún resultado obtenido en un monitor es concluyente, y la razón es sencilla: cada pantalla reproduce el color de forma distinta. El brillo, el perfil de color, el modo nocturno, la antigüedad del panel y hasta la luz de la habitación cambian lo que ves. Las láminas de un test clínico están impresas con tintas normalizadas y se leen bajo una iluminación controlada, precisamente para eliminar esas variables.

Si el juego te cuesta mucho más de lo que esperabas, o si confundes habitualmente pares de colores en la vida diaria —verde con marrón, rosa con gris, azul con morado—, lo que corresponde es una valoración presencial. La percepción del color se revisa dentro del examen visual completo.

En niños es donde más importa

Un niño daltónico no sabe que lo es: nombra los colores como se los enseñaron y nadie nota la discrepancia hasta que aparece una tarea escolar que la revela. Detectarlo hacia los 4 o 5 años no lo cura, pero cambia cómo se le enseña y evita que se le etiquete como distraído. En nuestra guía de cuidado visual infantil están las señales por edad.